Hay que leer con atención los datos del crecimiento económico

07/08/2017 | Revista Norte

Estamos en tiempos electorales y hay preocupación, en el oficialismo tanto como en la oposición, por la evolución de la economía y el impacto sobre la población.

Por Julio Gambina, economista

Desde el gobierno se escucha el argumento de que “vamos bien, creciendo, aun cuando eso no lo sienta toda la sociedad”. Algo así como “esperen, no sean ansiosos, ya les llegarán a Uds. también los brotes verdes”, mientras, el verde que crece es el dólar y su impacto se sentirá en el nivel de precios, con una inflación para el mes de Julio que superará al 2%, ya muy lejos de la meta del 17%.

Quién sabe a cuánto ascenderá la inflación para todo el año, y claro, el gobierno insistirá que será menor que el año pasado. La realidad es que no pueden dominar a los que tienen capacidad de aumentar los precios y éstos afectan a los sectores con menores ingresos.

Ciertos sectores de la oposición imaginan que el impacto económico será razón suficiente para un castigo electoral, subestimando razones ideológicas, políticas y culturales en la decisión del voto.

Más aún, en la posibilidad de construir alternativa integral que instale una conciencia por el cambio social en la Argentina, algo que por cierto trasciende la lógica nacional y se proyecta como un problema de época.

Hay que sacarle punta al lápiz y analizar adecuadamente los datos oficiales, y en ese sentido poder leer que el INDEC señala un crecimiento del 6,6% para el sector industrial entre junio y mayo del 2017, pero aclara que la comparación enero a junio del 2017 al 2016 es 0%.[1] Vale recordar que para junio del 2016 el registro había sido -6,4%, por lo que ahora creció lo que hace un año había bajado.

Importa la industria por ser el responsable en la historia reciente de combate al desempleo. Lo sigue siendo y es precisamente el punto débil del crecimiento del empleo. La industria explicó buena parte de la superación de la crisis 2001 y 2002 y la recesión de los últimos tiempos, es principalmente fabril.

Para la industria de la alimentación los datos que aporta el INDEC señala un 3,2% de crecimiento de junio contra mayo, pero negativa (+0,6%) si se compara el primer semestre del 2017 contra el mismo periodo del 2016.

En el caso textil, que involucra a innumerables pequeñas y medianas empresas diseminadas en el país, los datos son negativos en los dos guarismos de comparación, -4,4% mes contra mes y -14,4% contra primer semestre.

Para la industria del papel es 3,5% y -4,0%. La situación es similar en el conjunto del sector manufacturero, aun cuando destaca la industria automotriz con una expansión del 15,9% entre junio y mayo y del 6,4% entre enero y junio del 2017 respecto del mismo periodo 2016.

Resulta de interés analizar este crecimiento industrial, sesgado, donde destaca la mayor producción de automotores, destinados a un consumo de medios y altos ingresos, además de estar orientados al mercado mundial. Un 50% de la producción local de automotores es comprada en Brasil.

Producción, consumo, empleo, recaudación

Agreguemos además, que se registra un fuerte crecimiento del consumo de autos 0km, siendo el 70% de ellos importados, confirmando que la política económica de la Argentina favorece la producción en el exterior, que para el caso automotor es Brasil, o sus terminales automotrices, el principal beneficiario.

La producción debe asociarse al consumo y lo que aparece en la Argentina es una recuperación del consumo de los sectores de medios y altos ingresos.

No solo se consume automotores, sino también construcciones. Estas últimas, muy vinculadas a una reactivación del crédito hipotecario que favorece la solución habitacional de sectores de medios y altos ingresos, de trabajadores/as registrados/as, que vinculan su ingreso y capacidad de ahorro previa, propia o de la familia para acceder a la vivienda propia con hipotecas a 30 o más años.

Como contrapartida, la realidad muestra una caída del consumo popular, muy asociado a la tendencia aun negativa de la evolución del sector alimentario o textil, parte principal del destino de los escasos recursos de la mayoría social de bajos ingresos.

Lo comentado sobre la producción y el consumo es asimilable a lo que ocurre con el empleo, donde el Ministerio de Trabajo informa de un crecimiento del empleo, que incluye una ampliación del trabajo por cuenta propia y el “emprendedurismo”. Ello ocurre en simultáneo con una baja del empleo industrial, consistente con el análisis que revela las dificultades para superar la larga recesión del sector manufacturero en la Argentina.

Al mismo tiempo que algunas empresas registran nuevos trabajadores, son variados los conflictos que se visibilizan por despidos o presiones por la tercerización o relocalización empresaria, al estilo de PEPSICO.

Son empresas que sin mostrar problemas de producción, o económicos, planifican la reducción de costos con cesantías, relocalizaciones y búsqueda de personal con menos edad, experiencia y conciencia sindical. Todo para mejorar la rentabilidad.

Hay quienes sostienen que “tienen derecho” para hacerlo y sí, está asociado  a la impunidad de las Empresas para privilegiar la ganancia por sobre el empleo.

La recaudación record que enuncia la AFIP es parte de lo mismo que sostenemos, ya que la mejora de ingresos tributarios proviene en principio del IVA, asociado a los consumos de sectores de medios y altos ingresos. El IVA sigue siendo la principal fuente de recaudación impositiva, agravando el carácter regresivo del financiamiento tributario del Estado.

El impuesto a los bienes personales explica también el record de recaudación, asociado al blanqueo realizado el año pasado, con exteriorización de activos en el exterior. Ganancias explica también la mejora de ingresos tributarios, recordando que aún tiene importancia el aporte de los trabajadores, contribuyendo a la regresividad en general del régimen impositivo en el país.

Objetivos y resultados de la política económica

Sea por la producción o el consumo, el empleo o la recaudación tributaria, queda claro que los datos deben ser analizados con sumo cuidado y concluir que son el resultado de una política económica que favorece a los sectores más enriquecidos de la sociedad argentina.

Pero sii quedara alguna duda, la explicitación de las declaraciones juradas del Presidente y su equipo ministerial, señalan que estamos ante un gobierno de millonarios que aplican en la función pública la misma lógica que les favoreció su enriquecimiento.-

 

NOTA

[1] INDEC. Informe sobre Industria manufacturera vol. 1 nº 17. Estimador Mensual Industrial. Junio de 2017. En: http://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/emi_07_17.pdf

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