BOLIVIA. OTRA QUE SE VA

27/01/2020 | Revista Norte

Renunció Roxana Lizárraga, la ministra de comunicación ‘de facto’. En su carta de dimisión, declaró su adhesión política al movimiento cívico liderado por Fernando Camacho.

“Un asesino no se redime al suicidarse, pero algo es algo” Mario Benedetti

La postulación de Janine Añez, contradecía su intención de hacer campaña con recursos estatales a favor del líder cruceño. Una decena de encuestas difundidas al interior del gobierno con resultados que favorecen ampliamente al MAS, la ayudaron a decidirse.

El senador de Unidad Demócrata (UD), Carlos Pablo Klinsky, denunció que existe una “guerra sucia, Lizárraga responde a Sánchez Berzaín y renuncia para dañar la imagen de Añez”.

Días antes de consumarse el golpe de Estado, Roxana Lizárraga se reunió en Miami con Sánchez Berzaín y con miembros del departamento de Estado Norteamericano. Amenazó a los periodistas con meterlos a la cárcel por difundir información sobre las masacres de Sacaba y Senkata, y junto a decenas de canales de televisión, presentó el dormitorio de Evo Morales como el de un jeque árabe; pero solo había un catre y un ropero.

En apenas 40 días de gestión viajó a EEUU, España, Brasil y Argentina a reunirse con partidos políticos de ultra derecha y pedir apoyo al golpe de Estado.

Silenció a más de 60 radios comunitarias de los pueblos originarios (RPOs), persiguió y encarceló a miembros del colectivo alternativo “La Resistencia”. Sin presentar ninguna prueba declaró que ATB, PAT, La Razón y Abya Yala, no tenían licencia y que debían impuestos. Acusó de “sediciosos”, a la radioemisora Kausachun Coca, medio comunitario creado por las federaciones del Trópico de Cochabamba.

“La libertad de expresión tiene límites”, señaló, en abierta criminalización y amenaza de cierre de medios de comunicación.

“La cuota” de Camacho fue sorprendida en varias oportunidades, bebiendo en boliches de la zona sur, en vehículos del ministerio de comunicación.

Aterrados por la marea que se acerca, junto a Jerjes Justiniano y Jorge Quiroga, decidió saltar del barco golpista.

La renuncia de “la huesos” desató el desbande general de todo el gabinete de facto.

“Las cuotas ya no van”, hasta el 3 de mayo, es todos contra todos.-

Revista Norte publica este artículo con el permiso de Primera Línea



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