Una carta de vecinos de Yrigoyen al Gobernador da cuentas de la desatención ante el Covid

11/09/2020 | Revista Norte

HIPÓLITO YRIGOYEN (ORAN, SALTA)

Trabajaron en una campaña solidaria por la crisis sanitaria y aun no instalaron el oxigeno que los vecinos compraron mientras «cada día que pasa se agrava la situación», advierten ante el abandono del Estado.

Un grupo de vecinos de la ciudad se organizaron solidariamente para ayudar ante la situación de Covid y la precariedad socioeconómica de gran parte de la población. Sin embargo, el Estado sigue ausente y vuelve inútiles los esfuerzos de la comunidad. Muertes por Covid, falta de insumos en centros de aislamientos, familias sin ingresos, desatención alimenticia a los sectores vulnerables, cierre de instituciones claves; son algunas de las problemáticas que se agravan

En una carta dirigida al gobernador, remitida a Revista Norte, detallan sus acciones y las falencias del sistema ante la pandemia.

«Los Vecinos ‘Yrigoyen por la Vida’ le informamos que en esta semana en la ciudad se nos murieron 7 personas» y hay «cientos de familias aisladas con síntomas, sin saber si tienen Covid o no», cuentan en una carta al gobernador Gustavo Sáenz.

«Se suspendieron los testeos y de los pocos que se hicieron el mes pasado aún no están los resultados», reclaman.

«Se cerraron los 25 centros entre comedores y merenderos a pesar que cumplían con el protocolo de atención y entrega de alimentos, por lo que muchas familias no están comiendo»,  relatan. «Muchas familias están sin poder trabajar por la pandemia y otras sufrieron despidos».

«Se cerro el centro de contención psicológica, los agentes sanitarios están aislados y también el Concejo Deliberante. La única sala de Covid armada por los vecinos en la mayor precariedad no cuenta con los insumos de bioseguridad ni remedios. El personal de salud está colapsado. Aun no se pudo instalar el oxigeno que los vecinos compramos», cuentan, mientras alertan que «cada día que pasa se agrava la situación».

«Las dos únicas farmacias de la ciudad empezaron a aumentar los insumos, y hoy se encuentran cerradas. También hay desabastecimiento de mercaderías, frutas y verduras».

Los vecinos contaron que ayer esperaron que se acerquen algunos funcionarios para ver el grado de precariedad con la que se está combatiendo la pandemia, «lamentamos mucho que haya venido nadie a vernos», espetaron.

«Estamos haciendo todo lo posible para contener la situación con nuestros bolsillos pero sabemos que, de no haber medidas contundentes y recursos desde el Estado, va a ser imposible sostenerla».

«Señor Gobernador, no queremos mas muertes. No queremos que se siga negando la realidad. Si usted la asume, sus ministros la asumen, nuestras autoridades la asumen y se reconoce la situación, salvaremos muchas vidas. Estamos totalmente convencidos que aquí va a encontrar toda la predisposición para que así sea. Esperamos pronta respuesta», finalizaron.

Miembros de la organización contaron a Revista Norte que la sala de Covid que armaron los vecinos «no tiene quien haga la limpieza. A la voluntaria que fue no la dejaron entrar porque no tenía botas de goma ni equipo adecuado. La que está limpiando es la enfermera pero está enferma y lo hace con su suero en la mano. El intendente dijo por radio que la plata del Covid la uso para pagar al personal. Hicimos hacer portasueros, porque tampoco tenían en la sala». Y esto a pesar de que «el director regional de salud de la provincia, Nicanor Sosa, es hermano del intendente, Alfredo Sosa».

Los ‘Vecinos de Yrigoyen por la Vida’  es un grupo de voluntarios al que se van sumando más. «Estamos abocados a recolectar dinero para la compra de medicamentos para los enfermos de Covid, para asistir a los niños con síntomas porque los agentes sanitarios están de cuarentena. También a juntar recursos para aportar elementos de limpieza básicos. Hay un desinfectante que usan en las salas Covid en todos los hospitales, pero no lo tenemos porque cuesta 3.500 pesos los 5 litros y nadie lo puede comprar».

Tambien entregaron mercadería y verduras a las familias aisladas, y existen otros grupos trabajando de manera voluntaria, «pero nada será suficiente si el Estado está ausente. Seguirán las muertes, los infectados y tendremos una población diezmada», advierten, mientras temen por el agravamiento de la situación por los trabajadores del ingenio Tabacal. «Hay ya cuatro muertes y se calculan unos 30 infectados en la Seaboard, pero van a trabajar igual; y en Frigorífico Bermejo hay otros tantos».

Con la carta al Gobernador esperan llegar a tiempo para visibilizar su realidad y se tomen medidas urgentes para frenar el virus.-

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